El Paraguay no está ajeno a la problemática del descontrol de las armas de fuego. Las armas de fuego y los crímenes cometidos por ellas se han transformado en elementos presentes y constantes en la vida cotidiana de la sociedad paraguaya. Según datos de la Dirección de Material Bélico de las Fuerzas Armadas de la Nación, se estima que 1.000.000 de armas de fuego se encuentran en manos de civiles y sólo el 30% de las mismas se encuentra registrado.
En el Paraguay se han dado pasos concretos en el combate del uso y abuso de armas de fuego: en el año 2002 fue sancionada la Ley de la Nación Nº 1910/02 “De Armas de Fuego, Municiones y Explosivos” (Decreto reglamentario del año 2004) y en 2006, la Honorable Cámara de Senadores de la República, aprobó el Proyecto de Declaración “De apoyo a la Campaña Armas Bajo Control”7, que insta al Paraguay a apoyar la citada campaña de Amnistía Internacional y contribuir con los esfuerzos por acordar Principios Globales sobre la transferencia de armas livianas y ligeras en todo el mundo.8
Asimismo, en diciembre de 2008, a través de un trabajo coordinado entre organismos gubernamentales y no gubernamentales (como Amnistía Internacional Paraguay y el Centro de Estudios Judiciales), fue presentado el proyecto de Ley “De Armas de Fuego, sus Piezas y Componentes, Municiones, Explosivos, Accesorios y Afines”, que deroga la 1910/02, y que fuera elaborado en base a la Ley Marco sobre Armas de Fuego y otros instrumentos internacionales.
La República del Paraguay demostró su compromiso en la temática del control de armas, formando parte del grupo de 116 países que copatrocinó la resolución “Hacia un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas”, y lo reafirmó en diciembre de 2008 cuando, junto con otros 132 países, votó a favor de que se inicie la elaboración del texto final de un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas, que incluya plenamente el respeto de los derechos humanos y derecho internacional humanitario.
Amnistía Internacional insta al Gobierno Paraguayo a mantener y reforzar aún más su compromiso en la temática del control de armas de fuego, comprometiéndose a:
HACER JUSTICIA Y ACABAR CON LA IMPUNIDAD
PONER FIN A LA TORTURA Y OTROS TRATOS CRUELES, INHUMANOS O DEGRADANTES
CONTINUAR APOYANDO LA ADOPCIÓN DEL TRATADO INTERNACIONAL SOBRE COMERCIO DE ARMAS
DEFENDER LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS MIGRANTES
ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LAS NIÑAS
PROMOVER LOS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES
AMNISTÍA INTERNACIONAL EN PAÍSES DE HABLA HISPANA Y PORTUGUÉS