A lo largo de su historia, el Paraguay ha transitado por varios capítulos en los que las migraciones, y las personas que se movilizan, han desempeñado un rol protagónico. Cientos de miles son los paraguayos y las paraguayas que han elegido la alternativa de la migración, voluntaria o involuntariamente. Actualmente, el Paraguay continúa asistiendo a un intenso flujo migratorio. La salida al exterior de paraguayos y paraguayas, en busca de mejores oportunidades, sigue siendo una constante. Los destinos son diversos: desde países limítrofes como la Argentina hasta países alejados como los Estados Unidos de América o el Reino de España.
La migración puede engendrar una de las más graves formas de violencia de género: la ejercida mediante el comercio de mujeres con fines de explotación sexual. En la actualidad, la feminización de la migración responde, entre otros motivos, a la demanda creciente de mano de obra femenina en los países de destino con fines de cuidado, reproducción o de trabajo sexual. La situación de las mujeres paraguayas residentes en países como España es alarmante, víctimas de innumerables tipos de abusos y violaciones a sus derechos humanos fundamentales.
En Paraguay, no obstante, se destacan aspectos positivos. El Congreso de la Nación ratificó con fuerza de Ley la “Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y sus Familias” y se siguió apostando por el trabajo coordinado de la Mesa Interinstitucional para la Prevención y el Combate a la Trata de Personas.
Con la ratificación de la Convención es de esperar que el Estado Paraguayo se comprometa plenamente con la defensa y promoción de los derechos humanos de todos los trabajadores migrantes y sus familiares, con independencia de su condición, y que trasladen las preocupaciones en materia de derechos humanos al centro de cualquier debate sobre migración y desarrollo.
Amnistía Internacional insta al Gobierno Paraguayo a reforzar la protección de los migrantes y las migrantes, en situación regular o irregular, comprometiéndose a:
HACER JUSTICIA Y ACABAR CON LA IMPUNIDAD
PONER FIN A LA TORTURA Y OTROS TRATOS CRUELES, INHUMANOS O DEGRADANTES
CONTINUAR APOYANDO LA ADOPCIÓN DEL TRATADO INTERNACIONAL SOBRE COMERCIO DE ARMAS
DEFENDER LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS MIGRANTES
ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LAS NIÑAS
PROMOVER LOS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES
AMNISTÍA INTERNACIONAL EN PAÍSES DE HABLA HISPANA Y PORTUGUÉS